ENTREVISTA LUIS MIGUEL DOMÍNGUEZ, ARQUITECTO DE LÍNEA SOLAR 

 

 

Línea Solar es una empresa corellana, nacida hará unos cuatro años y cuyo primer proyecto fue el desarrollo de un nuevo prototipo de acumulador térmico compacto de fácil instalación para la obtención de agua caliente sanitaria a través de la energía solar, el Acrus. Sin embargo, poco a poco ha ido creciendo y abarcando nuevos ámbitos de actuación referidos a las energías renovables con proyectos también de energías eólica en pequeñas instalaciones, fotovoltaica y diseños bioclimáticos. Ha llegado el momento de la energía solar por lo que hablamos con el arquitecto de la empresa, Luis Miguel Domínguez

Pregunta: ¿Cómo está evolucionando el tema solar térmico y en concreto su prototipo Acrus?

Respuesta: El Acrus es un modelo muy práctico que tiene un sector de implantación definido como viviendas unifamiliares o aplicaciones compartidas como polideportivos, porque tiene un relación calidad, precio y rendimiento excelente. Además este año hemos conseguido ya la homologación del Ministerio de Energía, tras pasar toda una serie de pruebas que lleva a cabo el Instituto Nacional de Técnicas Aerospaciales, Homologación exigida para acceder a todo tipo de subvenciones, además de estar clasificado como equipo fiable, lo cual nos abre más a los mercados porque las subvenciones en este sector todavía existen y son necesarias para su desarrollo; en Navarra estas ayudas han llegado incluso al 40% de la instalación total, pero sólo para equipos homologados y con una garantía de tres años.

P.- En suma, se mira la calidad del producto

R.- Por supuesto, y en esa misma línea vamos a seguir, de hecho ya estamos llevando a cabo con la Asociación de la Industria Navarra un control de calidad con el objetivo de conseguir una certificación.. Asimismo, ejecutamos otras acciones de promoción de la energía solar como nuestra participación en la exposición itinerante del Gobierno de Navarra sobre el ahorro energético.

P.- ¿Cuál es en estos momentos el ámbito de trabajo de Línea Solar?

R.- Nuestro ámbito geográfico es nacional, aunque hemos tenido algún pedido especial para el extranjero, el de la ONG Médicos sin Fronteras que quiere trasladar equipos solares hasta el Senegal, y es que justamente el Acrus es ideal para zonas del tercer mundo donde el acceso a la red es muy complicado. De cualquier forma, también estamos estudiando la tramitación de posibles homologaciones internacionales para acceder a esos mercados, pero en un principio nos centramos en España, donde hay mucho que hacer.

P.- Al mismo tiempo llevan a cabo otros proyectos además del térmico, como los estudios energéticos

R.- El tema de la auditorias de mejora de eficiencia energética para las empresas y la arquitectura llamada bioclimática o de eficiencia pasiva están en auge. En este sentido es importante tanto la captación pasiva, el aislamiento, la eficiencia de los procesos industriales e incluso se habla ya de la salubridad de los materiales. Pero las viviendas y las empresas son dos temas distintos. En lo que a las empresas se refiere, éstas buscan optimizar sus procesos industriales, es decir, con un criterio de competencia, mejorar los rendimiento de sus procesos y ahí encontramos varias opciones desde minimizar pérdidas como dotarles de energía solar térmica para procesos industriales térmicos hasta hablar ya de cogeneración de energía. Es decir, hay una serie de campos con bastantes posibilidades que permiten a una empresa plantearse si es rentable hacer una actuación de este tipo.

En cuanto a la arquitectura bioclimática también empiezan a interesarse arquitectos, usuarios, promotores, comienzan a considerar esta variables. Si una vivienda está bien orientada, diseñada y únicamente utiliza energía solar pasiva para calefacción podemos llegar a ahorros de un 60 a 70% y un sobrecosto no superior al 5% que se amortiza en poco tiempo.

P.- ¿Pero realmente existe esa sensibilización?

R.- Ahora mismo, desde las administraciones públicas se están promoviendo todos estos temas, pero también el particular está viendo ventajas y los promotores se están interesando y están incluyendo esta cuestión como un criterio en la calidad de ventas de las viviendas. Todas las administraciones se están planteando iniciativas de certificación de edificios para cumplir con los criterios bioclimáticos y se están dando sellos de calidad. El Gobierno de Navarra tiene en marcha y en tramitación unas actuaciones, pero también estás haciendo una especie de documentación de lo que se puede considerar vivienda bioclimática para obtener una reglamentación. Una vez que se tramite será una consideración más de vivienda como ya lo es la de Protección Oficial, libre tasado, régimen especial. Estas viviendas acceden a una serie de ayudas si cumplen con esas condiciones y con un coste que no tiene por qué ser superior

P.- El tema fotovoltaico vosotros también lo trabajáis, pero suele ser más complicado.

R.- En el sector fotovoltaico también estamos trabajando bastante. Se están haciendo instalaciones aisladas o en isla de forma que puedes dotar de energía para uso a las viviendas no cercanas a la red, pero también se están haciendo para instalaciones agropecuarias, ganaderas, incluso lúdicas. Es un sector que va en aumento, aunque poco a poco. Los medios de acumulación cada vez van bajando de precio y son más rentables que hacer llegar la red.

Últimamente, estamos trabajando en lo que se llaman pequeñas centrales o autoproductores de energía eléctrica con inyección a la red, gracias a los decretos que regulan las tarifas y la posibilidad de inyectar directamente a la red. Muchos se lo están planteando porque es rentable hacer una pequeña instalación con la cual estas captando el sol, transformándolo en energía para autoconsumo e inyectando lo sobrante en la red con lo que te ahorras las baterías porque la red hace de acumulador. Además, los convenios europeos bonifican las energía limpia, así no te pagan lo mismo si produces energía nuclear que si produces fotovoltaica y ésta se está pagando incluso a 66 pesetas el Kw cuando en el sector doméstico paga unas 17 pesetas. De hecho, próximamente vamos a entregar una instalación de este tipo a un restaurante que ha aprovechado su techo para esta instalación, con lo cual rentabiliza dos veces el suelo. Son iniciativas que ya se está llevando a cabo en toda Europa, por ejemplo BP lo está haciendo con sus estaciones.

P.- ¿Se pueden desarrollar mucho más tecnológicamente este tipo de energías?

R.- El desarrollo tecnológico en la eólica hoy es muy acelerado porque es un sector en expansión y con inversiones muy fuertes. En el tema térmico ya es más difícil porque tecnológicamente está muy desarrollado y las mejoras que se pueden obtener son menores, lo que se está buscando es la optimización de precios y mercado. El tema fotovoltaico es otra cosa, se puede hacer más y se espera que haya avances importantes en rendimientos. Por otra parte, también hay que trabajar más el diseño pasivo y sobre todo, en la integración en las edificaciones..

P.- ¿Las ayudas seguirán siendo necesarias?

R.- Son tecnologías que ahora mismo están subvencionadas, pero ya hay algunas que pueden ser rentables sin esas ayudas, por ejemplo la energía térmica para agua caliente sanitaria. En cambio el sector fotovoltaico no lo es tanto hoy, pero las ayudas irán rebajándose a medida que se vaya avanzando y se vaya aumentando las instalaciones. La cuestión está en si el KW producido por energía nuclear es más caro o más barato que el producido por solar. Y en eso tenemos que tener en cuenta la contaminación y el coste social y económico que ésta tiene, valorarlo y penalizarlo como se hace con los envases no reciclables.. Hoy se pude incluso decir que la nuclear está subvencionada en al medida en que no se le están cargando los costes; un día eso se equilibrará y cuando la nuclear incluya esos costes la solar será mucho más barata y no necesitará de ayudas.

 

Entrevista: Marta Elía