ANEL, UNA ASOCIACIÓN COMPROMETIDA Y NADA CONFORMISTA 



Anel, Asociación Navarra de Empresas Laborales, lleva trabajando en Tudela desde hace año y medio, y en ese tiempo ha realizado una importante labor en lo que se refiere a informar, asesorar y formar no sólo a sus empresas asociadas, sino a todo el tejido empresarial interesado. Pero Anel llevaba ya 19 años realizando esa labor en Pamplona , durante los cuales no sólo se ha dedicado a informar, sino también a representar y luchar por las empresas a las que representa, consiguiendo grandes ventajas para ellas. No en vano, hoy cuenta con 153 empresas asociadas, que suponen una fuerza de 3.100 trabajadores y una facturación anual aproximada de 36.000 millones, unos datos con los que puede hacer presión para conseguir mantener las ayudas o acrecentarlas.

En Tudela una de sus metas nada más instalarse ha sido dar a conocer la economía social puesto que a pesar de ser una figura que en Navarra ocupa un lugar importante no se tiene conciencia de los que es y las ventajas que supone acogerse a ella,. Unas ventajas, que, obligado es decirlo, se han conseguido gracias al trabajo realizado desde Anel, una Asociación que dista mucho de ser conformista y que lucha por los intereses de las empresas de economía social en general, y gracias también a los empresarios que han sabido comprender que la unión hace la fuerza.

Una de sus característica es la solidaridad, ya que su labor se extiende a todas las empresas laborales, sean o no asociadas. De hecho, muchas de sus actividades son completamente abiertas, aunque, por supuesto, el ser asociada conlleva una mayor seguimiento por parte de la asociación de los problemas que puedan tener en un determinado momento.

Hoy en día las ventajas de las empresas de economía social van desde la capitalización de desempleo, pasando por beneficios tributarios con tipos impositivos del 20% frente al 35% de las restantes sociedades, hasta ayudas a la inversión y al empleo. Un amplio abanico de ventajas pero que muchas veces se modifican y adecuan a las circunstancias económicas, por lo que Anel siempre tiene que estar pendiente y en busca de nuevas adhesiones que confirmen y amplíen su fuerza en las negociaciones frente a la Administración. Ahí radica la importancia de esta asociación que une a pequeñas empresas que en su mayoría no sobrepasan los 25 trabajadores y que individualmente no tendría fuerza alguna.

Pero además de defender los intereses de estas empresas, Anel lleva a cabo múltiples actividades en las que se refleja su carácter solidario, puesto que la mayoría están abiertas a todas las empresas y sólo se limitan las que versan sobre temas específico de empresas sociales.

Desde Tudela en este año y medio se han llevado a cabo tres jornadas, la primera sobre economía social; otra sobre calidad, dentro del Plan de Difusión de Calidad del Gobierno de Navarra y una tercera sobre prevención de Riesgos Laborales, fruto de la cual tres empresas están implantando el sistema. Asimismo, se organizaron tres importante seminarios para empresas agroalimentarias en San Adrián, porque era la zona donde mayor interés había y porque no había que pecar de nuevo en Tudela de centralismo. Unos seminarios que fueron todo un éxito, en parte debido a la calidad de los ponentes que estuvieron presentes.

En cuanto a la formación, Anel considera esencial desarrollar este tema en Tudela, puesto que los cursos especializados suelen centralizarse en Pamplona; así han realizado un total de 15 cursos, 10 durante el presente año y 5 el pasado con temas de los más variado, desde gestión de calidad o riesgos laborales, pasando por atención al cliente o contabilidad informatizada e incluso se ha preparado un cursos de formación de formadores para contar con un claustro de profesores en la Ribera que evite desplazamientos desde Pamplona y a la vez cree empleo en la Ribera.

Realiza habitualmente cursos socioempresariales específicos para empresas de economía social con el objetivo de ampliar la cultura de empresa, ya que la mayoría de los empresarios de empresas laborales son también trabajadores, además de ser un foro de encuentra para ellos, de forma que puedan compartir experiencias.

Acomete otros servicios como cursos o trabajos específicos, estudios de inversiones, de clima social que solicitan las propias empresas y una asesoramiento continuado para las asociadas de forma que puedan tener un apoyo a la hora de resolver sus problema.

Todo un ejemplo de unión y fuerza que debería contagiarse a otras asociaciones.

 

Escribe: Marta Elía