| GRANADA (III) -
LOS PALACIOS NAZARÍES
A
los Palacios Nazaríes se accede a través de la Plaza de Armas, pudiéndose
contemplar desde sus torres todo el esplendor de Granada, con el laberíntico
Albayzín y la peculiar fisonomía del Sacramonte. Las estancias son típicas
de los Palacios árabes constando de la sala del trono, el palacio de Comarex,
las salas del harén y privadas, el palacio de los leones y la sala de
audiencias, sala Mexuar. El palacio de Comares es la construcción principal
que se abre al Patio de los Arrayanes, con arcadas sobre columnas
delgadísimas. Sin duda el más conocido es el Patio de los leones. Los
musulmanes, poco dados a las esculturas animalistas, pusieron aquí la
excepción a la regla, concretamente Mohamed V. Alrededor se abren varios
aposentos a través de arcos que apean sobre 124 columnas pareadas de mármol.
La fuente central está sostenida por doce leones y en el borde externo está
grabada una bella composición poética de Ibn Zamrak. La sala de los Ajimeces
da paso al Mirador de Daraxa, nombre de la preferida de Mahoma y desde el
patio se accede también a la sala de los Abencerrajes que recuerda un
episodio sangriento de las muchas leyendas que encierran estos muros.
Resaltan en estos palacios su bella decoración y la importancia del agua y
la luz. Es impresionante pensar en la vida dentro de aquellos palacios, u a
vida repleta de belleza y armonía. Por eso es preciso entretenerse en ellos,
gozar con la contemplación, porque les aseguro que cuando salgan tendrán
deseos de volver.
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Foto: Patio de los Leones |
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