| ALMODOVAR DEL
RIO
Del norte bajamos hacia el sur para adentrarnos en las
tierras de Andalucía. En ella tenemos ciudades dignas de mención y de las
que hablaremos para descubrir otras cosas diferentes a las que ya se
conocen. Esta semana hemos ido hasta la provincia de Córdoba, a un pueblo a
pocos kilómetros de la capital llamado Almodóvar del Río, un lugar que de
por sí tiene su encanto, con sus casas blancas y empinadas calles, pero
destacando sobre esa sencillez un monumento típicamente medieval, su
castillo. Desde que fuera edificado por lo árabes, este recinto gozó de una
gran importancia militar debido a su gran extensión (5.627 metros cuadrados)
y a un emplazamiento casi inaccesible, lo que hizo que nunca se tomara por
la fuerza de las armas. Fue edificado en el año 740 y permaneció durante
siglos en poder musulmán hasta que fue entregado por tratado los cristianos.
Sirvió de prisión a ilustres personajes como Juana de Lara, Pedro Fernández
de Quesada entre otros. Como magnífico castillo que es tiene su leyenda,
llamada de la Encantá que cuenta la trágica historia de la princesa Zaida y
su marido el príncipe Fath Al Ma’mun, que fue muerto en batalla en Almodóvar
del Río el día 28 de marzo de 109, cuando el castillo fue asaltado por los
almorávides y desde entonces la princesa Zaida pasea ese día por la Torre
del Homenaje del castillo a la espera de su marido. El castillo posee además
unas mazmorras dignas de ver, aunque no se puede llegar hasta las más
profundas, pues sólo hay un agujero por el que bajaban a los prisioneros
mediante una cadena y allí lo dejaban en plena oscuridad. El castillo es
propiedad privada, pertenece a la familia del que fuera caballero de la
orden de Santiago Don Francisco del Corral y Guzmán desde el siglo XVII,
familia hoy perteneciente al marquesado de la Motilla. Pero puede visitarse.
Un señor se encarga de darte las indicaciones oportunas para visitar las
zona no habitadas, pues todavía vive gente allí, en la edificación más
tardía. Quizás haya que esperar algo en la puerta pero vale la pena. Después
de visitar el castillo, no se marchen en seguida de esta localidad. Si
tienen tiempo pueden hacer algunos de los diferentes senderos indicados y de
los cuales les informarán gustosamente en el Ayuntamiento. También pueden
disfrutar de la gastronomía y del ambiente local. Seguro que no se
arrepienten.
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