Javier Sanz, Gerente de ITG  

 

LA AGRICULTURA VIVE MOMENTOS DE CAMBIO

P.- ¿Cómo surgió la producción integrada y cómo está evolucionando?

R.- La producción integrada surge como una demanda de los consumidores que cada vez son más exigentes en cuanto a calidad y residuos, surge como un tipo de agricultura que tiene vocación de ser mayoritaria y una solución de compromiso que es intermedia entre la agricultura ecológica y la convencional. Va unida a otros criterios de calidad que imponen las grandes cadenas distribuidoras como el tema de la trazabilidad, es decir, saber cuando hay un problema de dónde ha surgido ese producto. Es una demanda cada vez más palpable que surge , sobre todo, de los mercados más desarrollados. Todos los que están comercializando en países como Inglaterra, Alemania etc, se dan cuenta de que las grandes cadenas están presionando en este sentido. La producción integrada, en unos pocos años, será una cuestión que no sólo supondrá obtener ventajas comerciales o mejor precio, sino que llegará un momento en el que el que no esté en ese proceso se verá apeado del mercado.

P.- ¿Cómo se encuentra desarrollada en Navarra?

R.- Ahora en producción integrada tenemos aprobado el reglamento del espárrago, coliflor, bróculi y romanescu. El espárrago se hizo porque lo teníamos muy fácil, porque no hay que hacer cosas diferentes y se veía la posibilidad de darle un incentivo económico de ayudas ,aunque no hay una gran demanda. En cambio, la coliflor, bróculi y romanescu son hortalizas que básicamente van destinadas al mercado exterior, se están exportando mucho, por ejemplo Ribaforada están enviando a Alemania, Inglaterra etc. En este sentido surge de una demanda de los consumidores, estas cooperativas nos señalaron que sus clientes les pedían esas normas. Ahora tenemos el manual técnico, pero lo que no existe son los mecanismos de certificación y control, como una especie de Consejo Regulador, y un sello, y eso es lo que se está poniendo en marcha y en poco tiempo estará funcionando.

P.- ¿Dónde ha calado más la producción integrada?

R.- Ahora mismo donde hay una mayor sensibilización es en la cooperativa de Ribaforada, la de Tudela, donde ya cuentan con un técnico, enfoncándolo, sobre todo, hacia el tema de fruta y también el centro hortofrutícola, es decir, quienes más salen al exterior. Ahora mismo se concentra, sobre todo, en la Ribera, no sé por qué, pero así es. Quizás porque la producción integrada va más hacia el productos en fresco y frutas y hortalizas. Por ejemplo, en cultivos cerealistas ya se está haciendo producción integrada, sólo hace falta ponerle la etiqueta. Tendrá que llegar a todos los productos, aunque según qué mercado, por ejemplo en los cereales que van hacia harinas son cada vez más exigentes con la calidad.

P.- Supongo que lo próximo serán las frutas

R.- Sí, ahora tenemos una lista de los próximos productos que se van a reglamentar y son la alcachofa, cogollo, melocotonero, manzano, lechuga de invernadero y tomate de invernadero.

P.- También la agricultura ecológica va hacia esos productos como frutas y hortalizas

R.- No, en la agricultura ecológica hay más de todo. Tal como está en Alemania, donde está más desarrollado, hay productos de todo tipo, desde cereales hasta vino o aceite. La sensación que se tiene es que hay más demanda que oferta, lo que pasa es que la producción ecológica es más minoritaria, no se ha llegado a que sea mayoritaria ni a nivel de productores, ni de consumidores, aunque es gente muy concienciada y fiel. En Navarra esta producción está más repartida por la geografía foral, hay viñas, hortalizas (Sartaguda), hay cerealistas (cooperativa Trigo Limpio), hay ganaderos etc.

P.- Otra de las explotaciones que están teniendo bastante eco son los invernaderos .

R.- El tema de los invernaderos en Navarra no se conocía hasta hace 12 años y desde que empezamos con el tema y empezamos a experimentar ha ido creciendo hasta el nivel que estamos hoy con unas 120 hectáreas en toda Navarra de invernadero que suponen 400 explotaciones. El invernadero tiene la virtud de que con una pequeña explotación familiar se puede funcionar, con 4.000 metros cuadrados. Es una salida para jóvenes que se quieren incorporar, una forma de entrar en la agricultura partiendo de cero y en base a la formación que se da desde el ITG, el apoyo técnico, más las ayudas a jóvenes agricultores, más algún crédito en buenas condiciones, se está viendo que está funcionando en los más jóvenes.

P.- Sin embargo, este cultivo ha estado siempre denostado

R.- Creo que se han asociado los invernaderos con una agricultura intensiva, y que los productos eran precoces a base de tratamientos y que por ello no sabían a nada, pero eso es falso, un tomate de invernadero sabe igual porque ahora los tomates se maduran fuera de la planta. Además ya se habla de producción integrada en invernadero, este es el tercer año que estamos haciendo experimentación en judía verde, pero sobre todo en tomate y prácticamente con poquísimos tratamientos, a base de jugar con el tema de la ventilación controlando así la temperatura y humedad relativa, con lo cual el tema de plagas lo llevas muy controlado sin tratamientos y con otras plagas se están haciendo otras cosas como aportar el parásito de la plaga, creándose de paso una industria auxiliar. De hecho, lo que tenemos más avanzado en manuales técnicos de producción integrada es el cultivo de la lechuga y tomate de invernadero, siendo productos con muy poco tratamiento.

P.- Con grandes posibilidades de comercialización?

R.- Sí, hay una demanda superior. Lo que pasa es que con la producción que tenemos ahora mismo no ha sido necesario salir al exterior, ya que se vende todo en España. Desde luego, potencial para salir tenemos, porque tenemos una ventaja frente a los franceses: el clima y horas de sol. Y es una cuestión que irá a más y la superficie va creciendo dado que implica la introducción de nuevos agricultores. Por otra parte, en el tema de la tecnología se están haciendo muchas cosas. Por ejemplo, el cultivo hidropónico, es decir, cultivar sin suelo y a través del riego por goteo les estás dando agua e incorporado abono. Tiene sus ventajas como un mejor control de los fertilizantes y de la calefacción porque hasta ahora eran invernaderos que dependían del sol. Se empezó a trabajar en temas de calefacción para adelantar y retrasar la primavera. Ahora estamos trabajando para producir en cualquier época del año y entonces para estos temas de calefacción es importante el cultivo hidropónico, porque ahí tienes que controlar la temperatura de las raíces y si las raíces están en el suelo no hay forma de controlarlo, de la otra forma sí. Dentro del mundo de los invernaderos, que recuerdo comenzaron hace bien poco, tenemos ya gente en hidropónico, haciendo planta ornamental, productores de plantas, ecológico, es decir, la gente ha diversificado y muestran la inquietud existente.

P.- La introducción de jóvenes agricultores podría beneficiar entonces a la agricultura puesto que la modernizan con nuevas técnicas.

R.- Sí, en el tema de invernaderos ha tenido un efecto clarísimo como es el de forzar a las cooperativas a la comercialización del producto en fresco que aquí en Navarra casi no existía, y entre el centro hortofrutícola, la cooperativa de Ribaforada, que ha pegado fuerte en el extranjero, y los productores, que están empujando en sus respectivas cooperativas de Sesma, de Cadreita, se están planteando que aquí hay una profesión, a la que hay que darle salida, y así están forzando y abriendo mercados poniendo en marcha este tipo de estructuras.

P.- Los riegos ya están más evolucionados, pero es algo que también supuso una revolución.

R.- También entra tarde en Navarra. En 1984 nace Riegos de Navarra y de hecho en ese momento era difícil convencer a los agricultores de que era posible sacar adelante un cultivo de maíz a través del riego por aspersión. Una técnica que en ese tiempo, en 1984, estaba extendida en Europa y España y, en cambio, aquí no existía. Pero afortunadamente se fueron dando cuenta de sus ventajas.

P.- Lo que está ahora mismo en alza es la entrada de nueva maquinaria agrícola en el campo ¿cómo está el tema?

R.- Aquí tenemos un problema grave y es que tenemos una estructura de parcelas endiablada, con parcelas muy pequeñas, entonces la mecanización es muy difícil. Los intentos que se hacen de concentraciones parcelarias son lentos y caros. Se van haciendo cosas, pero es una marcha lenta. Los nuevos regadíos que se han hecho por aspersión, como ya se partía de un secano y de una concentración parcelaria sin ataduras, hay sí que se tienen parcelas más grandes de 5 hasta 15 hectáreas, que eso era impensable en una sola parcela de regadío tradicional, y eso empieza a darle un poco de marcha a la maquinaria. Las maquinarías del mundo de la horticultura como las plantadoras, acolchadoras necesitan superficie y hay una variación con respecto a esto que son la cosechadoras de tomate. Esa es otra cuestión, es una máquina que es más lenta y no hace falta que la parcela sea grande y vamos a notar un gran cambio del año pasado a este porque vamos a pasar de tres o cuatro máquinas que había el año pasado a las 15 o 17 máquinas que puede haber este año. Tuvo bastante éxito la demostración que tuvo lugar en Cadreita y eso motivó las consultas y han jugado también un papel importante en su introducción las cooperativas que han entrado en el juego de organizar la producción con los agricultores en cuanto variedades, técnicas de cultivo, fechas de plantación, de manera que luego la máquina va ordenadamente de una parcela a otra.

P.- En la modernización deben implicarse todos, tanto agricultores cooperativas como fabricantes, ¿estos como lo han tomado?

R.- Sí porque los fabricantes tienen que adaptar también sus turnos, su recepción ya que la máquina saca kilos de tomate más rápido. Los fabricantes se han ido adaptando, aunque al principio eran más reticentes, ya que creían que la máquina les traía el tomate más golpeado, sin embargo se han dado cuenta de que las técnicas introducidas como acolchado y riego por goteo en el tomate, más la cosechadora han supuesto que los agricultores estén más animados. Antes los industriales estaban preocupados por el descenso de la producción del tomate y han visto que gracias a esto los agricultores han vuelto hacia el tomate.

P.- Habrá nuevos cultivos como el bróculi o romanescu que entraron con fuerza

R.- Sí, el bróculi entró con fuerza, de hecho ya hay 2.000 hectáreas y el romanescu va cogiendo fuerza. Nosotros estamos ensayando cultivos para biomasa, pero todavía están en fase de experimentación y no se sabe cómo funcionará. Depende de las centrales que existan, como la que prepara EHN. Estos cultivos cabrían en las tierras de abandono, de descanso, en las que podrían ocupar una ciertas hectáreas.

 

Escribe: Marta Elía