ARASA, CIEN AÑOS AL SERVICIO DEL VIAJERO   

 

Automóviles del Río Alhama, Arasa, cumple este mes de abril sus 100 años de vida y lo hace con grandes objetivos de futuro. Por una lado, la empresa está apostando fuerte con el grupo Saetta por la privatización de la sociedad estatal Enatcar, siendo, dentro de este grupo conformado por unas 42 empresas del sector de transporte, la octava en inversión para este proyecto. Asimismo, la empresa está terminando el proceso de certificación ISO-9002 mediante Bureau Veritas, que podría obtener en breve.

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Arasa lleva 100 años ofreciendo servicios a los viajeros. Aunque sus inicios se situaron en el subsector del transporte regular, hoy en día es el discrecional el más importante para la empresa con una facturación, en sólo este concepto, de 250 millones de pesetas. Su objetivo no es otro que su consolidación dentro del sector de transporte de viajeros, tratando de acotar mercado e intentar abrirse hacia otras zonas fuera de su ámbito de actuación que hoy se circunscribe en un radio de 80 kilómetros alrededor de Tudela, donde la empresa tiene su sede. Para ello está apostando fuerte con el grupo Saetta para la privatización de la sociedad estatal Enatcar, siendo la octava inversora en este proyecto, dentro de las 42 empresas de transporte que conforman el grupo, aunque tendrán que luchar, ya que entre los candidatos han aparecido empresas del sector de la construcción que tratan de diversificar sus actuaciones. Sin embargo, consideran que su posición es buena, siempre y cuando su oferta sea equiparable al resto, y su consecución supondría todo un abanico de nuevas expectativas para la empresa.

 

Un proyecto para el que cuenta con experiencia, pero también con una moderna flota, no en vano ha invertido en los últimos cinco años entre 150 y 200 millones anuales para la renovación de material en el servicio discrecional. Un sector que se ha desarrollado gracias a la pujanza del turismo que ha evolucionado notablemente. Hace 15 años la empresa contaba con un sólo autobús destinado al servicio discrecional, hace 10 se pasó a tres y hoy cuenta con 15 vehículos de primera línea y con una antigüedad bajísima, dotados con los mejores sistemas de seguridad y comodidad. Mirando esa comodidad la empresa está pensando ya en construir nuevos vehículos de un máximo de 38 a 40 plazas, para contar con una mayor espacio entre asientos, además de dotarlos de servicio de catering. En cuanto a la seguridad, la empresa sólo ha tenido un grave accidente en los años 50. Sin embargo, son conscientes de que no están libres de ellos. Según Angel Diez, gerente de la empresa, "depende de la suerte y, sobre todo, de la planificación, la dotación y formación del personal y, sobre todo, el respeto a los tiempos de descanso y conducción. Nosotros panificamos los viajes para que los conductores de refresco lo sean realmente, no como segundo conductor dentro del vehículo, sino que se sitúan en determinados lugares donde va a llegar el autobús". Díez considera que es necesario evolucionar hacia unos autocares que protejan más, reduciendo las ventanas y una mayor resistencia de los arcos de seguridad. Sin embargo reconoce que el mercado manda y que la estética está, a veces, reñida con la eficacia.

Con esa filosofía de mejora, la empresa está implantando la ISO-9002 de calidad que podría conseguir a mediados de este año. Y lo está haciendo a través de Bureau Veritás debido a su carácter internacional, ya que Arasa realiza un 40% de su facturación total en el servicio discrecional fuera de nuestras fronteras.

Los automóviles de Arasa cuentan todos con motores Scannia, algo que decidieron en 1982 cuando se dio entrada en España a las grandes marcas europeas. Una exclusividad que responde a una cuestión técnica, ya que sus mecánicos se especializan en ella, consiguiendo estar siempre al día, y de logística, ya que los proveedores de esta marca de la zona cuentan con todos los repuestos necesarios, garantizando, a su vez, su servicio en pocas horas, lo cual redunda en beneficio del servicio de Arasa hacia sus clientes.

 

 

 

Urbano

 

En este subsector se tiene muy en cuenta el medio ambiente. La empresa está adquiriendo desde hace cuatro años los motores de cuarta generación que reducen el impacto. En estos momentos el Ayuntamiento de Tudela, con el que tiene contratado este servicio, va a renovar los vehículos, lo que va a suponer una rebaja de una tercera parte en la contaminación

Mientras, el servicio regular es la oveja negra de la familia y está prácticamente subvencionado, ya que hay líneas no rentables que hay que mantener. En ello ha jugado un papel importante el uso generalizado del vehículo propio y también el desarrollo de algunas localidades que cuentan con todos los servicios necesarios con lo cual sus vecinos no tienen necesidad de trasladarse.

 

 

Historia

 

Antes que Marconi inventase la radio o Lumiére el cinematógrafo, antes de que hubiese alcantarillado, agua corriente o luz eléctrica en las casas, ya era posible viajar en Automóvil desde Aguilar a Castejón con la empresa Arasa. En 1899 dos cerveranos Coloma y Garraleta adquirieron dos automóviles con el fin de establecer un servicio regular entre Aguilar y Castejón en competencia con los servicios de diligencias, llamando a la empresa Automóviles del Alhama. Al amparo de una concesión Administrativa Real que se extiende a nombre de Julio Garraleta para el transporte de correo, se consolida la empresa y en el año 1910 absorben el negocio de diligencias. Los primeros años fueron prósperos y se absorben, incluso las nuevas empresas que quisieron salir como competidoras, salvo una con la que Automóviles del Alhama se fusiona el 10 de abril de 1921 constituyéndose la Sociedad de Automóviles del Río Alhama C.A. y se inscribe en el registro Mercantil de Logroño con un capital social de 25.000 pesetas, repartiéndose el primer dividendo a razón de 5 pesetas por acción el 11 de julio de 1921, aunque el año se terminará en pérdidas. Comienzan entonces los años fatales para la empresa. En 1922 y 23 se vive la primera de las situaciones de quiebra de la sociedad. Pero sobrevive e incluso en 1927 compran otras empresas. A comienzos de los años 30 vuelve de nuevo la crisis a raíz del surgimiento de la competencia ilegal y las medidas sociales de la República. En la postguerra continuaron los problemas económicos que llevaron a la Compañía a la quiebra. En 1955 las acciones de la sociedad son adquiridas por el grupo Tudela, trasladándose a la ciudad el domicilio social, donde permanecen en la actualidad. El grupo inyecta dinero y renueva el material, pero la mala suerte lleva a que en 1956 a consecuencia de dos gotas frías caídas sobre Cervera se pierda todo. Las pérdidas por motivo de las inundaciones fueron de tal magnitud que todavía en el año 1958 la zona no se había recuperado. Como colofón el 11 de septiembre de ese año, el autobús que hacia el servicio entre Arnedo y Cervera sufrió un gravísimo accidente en el que fallecieron 18 personas, el único que ha tenido la empresa en su historia. La empresa, a pesar de las dificultades por la que pasaba, se hizo cargo de todo. En 1964 todavía quedaban pendientes reclamaciones por el accidente, a la vez que venía dando pérdidas dese el 55. Se pusieron en venta la acciones, sin resultado. Entonces se produce un cambio de parte del accionariado, se asumen por lo nuevos socios los compromisos financieros de los anteriores, se le inyecta dinero, se cancelan todos los créditos bancarios. Así, sin tensiones financieras externas y con la cantidad de trabajo de servicio discrecional originado por las grandes obras públicas, como la construcción de las autopistas de Navarra y A 68, se inician 13 años de prosperidad relativa. En el año 1977 surge una nueva crisis que lleva a una situación de suspensión de pagos en 1979, de quiebra técnica en 1981 y de quiebra total en el 84. Pero en 1986 una fuerte inyección de dinero de una parte de los accionistas, el hallazgo de nuevo mercados nacionales e internacionales, el excelente comportamiento de la economía, las ayudas públicas para la renovación de material y la nueva imagen, vuelven a poner en negro los números de la Sociedad, inscribiéndose el nombre comercial de ARASA en el registro de Patentes y Marcas. Desde entonces hasta ahora se ha crecido, se ha fortalecido en los aspectos comercial y financiero y se han ejecutado trabajos de mucha responsabilidad como el transporte de los equipos técnicos de la cadena americana NBC durante las Olimpiadas, paquetes de transporte internacional para grandes operadores turísticos, el Transporte Urbano de Tudela y contratas de Transporte Escolar de verdadera importancia.

 

Escribe: Marta Elía