Klauss Schulmman, de conservas Sonnen Bassermann 


Klauss Schumman, nuevo propietario de Conservas Sonnen Bassermann de Ribaforada

"QUERÍA SALVAR LOS PUESTOS DE TRABAJO"

Pregunta: ¿Cuál ha sido el motivo de esta compra?

Respuesta: El principal motivo ha sido salvar los puestos de trabajo, debido al cambio que se produjo dentro del grupo al que pertenecíamos. Sonnen Bassermann España pertenecía a la empresa BSB de Alemania que, a su vez, pertenecía al grupo Danone. Este decidió retirarse del sector de la alimentación de productos esterilizados como conservas y pastas y vendió todas las empresas que poseía. La empresa alemana BSB fue vendida a Heinz América, pero no todas las empresas de BSB se vendieron y Sonnen Bassermann España fue una de las que quedó fuera y no hubo ningún comprador como sí lo hubo para BSB. El cierre parecía ser el único futuro de la empresa. Entonces yo como responsable no quería que esta empresa cerrase e inicié las conversaciones con el grupo Danone para que mi familia se hiciese cargo de la empresa de Ribaforada.

P.- ¿Por qué asumió ese riesgo?

R.- No quería cerrar una empresa que nunca había tenido problemas, al contrario. Únicamente, los ha tenido con clientes del grupo Danone, porque sus problemas se trasladaban a nosotros y, a su vez, no teníamos libertad para abrirnos hacia otros mercados porque pertenecíamos al Grupo, sufriendo esas consecuencias

P.- ¿Y qué futuro se presenta ahora para la conservera?

R.- A la hora de negociar la compra era preciso mantener por un tiempo cierta seguridad, ya que perdíamos el nombre, aunque recuperábamos el nombre inicial de Conservas Ochoa, que fue la empresa que el BSB compró a su llegada a España. Sonnen Basserman Alemania se vendió a Heinz, pero continua con su nombre y nosotros hemos conseguido mantener a la empresa Alemana como cliente, fabricando para ellos su marca. Hemos contratado productos para las tres próximas campañas que suponen el 60% de nuestra producción, mientras el resto digamos que también lo tenemos contratado con otros países de la Unión Europea como Francia, Bélgica o Italia.

P.- Con ese margen tendrán tiempo para desarrollar nuevos proyectos

R.- Exactamente, asegurado el futuro a corto plazo, ahora nos planteamos buscar nuevos productos para hacer un trabajo constante durante todo el año. Tenemos que cambiar nuestro nombre, aunque para las tres próximas campañas seguirá siendo el mismo, potenciar el mercado nacional, ya que hasta ahora el 80% de la producción era para la exportación, buscar un nuevo diseño y nombre comercial y volver a nuestras raíces de Conservas Ochoa. Y, por supuesto, mantener nuestro nivel de calidad que se verá afianzada cuando consigamos el certificado de calidad ISO-9002, seguramente a mediados de este año.

P.- Mucho trabajo queda por delante

R.- Es cierto, pero yo no quería cerrar para salvar los puestos de trabajo que en campaña pueden llegar a 280, con una media anual de 65 personas y 15 fijas. Para mía personalmente hubiese sido muy facil cerrar y con mis 58 años marcharme a Alemania y retirarme, pero todo esto ha sido siempre mi vida. Empecé con 17 años de aprendiz en Alemania y es eso lo que me ha impulsado a discutir con el Grupo Danone y buscar un camino para tener cierta seguridad de futuro.

P.- Sonnen Bssserman sigue fabricando espárrago de Navarra, de hecho fue este producto el que impulsó a la empresa alemana a venir a Navarra hace ya 38 años, ¿qué piensa de lo que está ocurriendo con el precio del espárrago?.

R.- Es totalmente anormal lo que está ocurriendo. Hay empresas que desafían a la denominación Específica del espárrago utilizando espárragos diferentes, saltándose los controles y no hay una sino varias. No es normal que las propias conserveras se estén saltando todo el comercio logico entre agricultor, conservero y comercio, aumentando el precio, quitándose partidas y suviendo los precios a los loco. La única razón que veo es que quieren revalorizar sus compras de China y perú, mediante la subida de precios generales, porque si suben los precios del espárrago nacional habría que venderlo más caro y así la diferencia entre el nacional y el importado será mayor, pudiendo este último aumentar su precio, consiguiendo el fabricante un mayor margen de beneficio, y también hará eso mismo el comercio y al final quien pagará todo esto será el consumidor. Si esto sigue así perderemos de nuevo el mercado del espárrago de Navarra, porque hay que tener en cuenta que el de Navarra sólo se vende en España, ya que a los precios en los que está es imposible exportar. Nosotros lo hacemos, pero exclusivamente con Alemania.

 

Escribe: Marta Elía