COGENERACIÓN, AHORRO ENERGÉTICO Y RENTABILIDAD EMPRESARIAL  


El ahorro de energía y la reducción del impacto ambiental son objetivos clave tanto a nivel nacional como autonómico. En este sentido, las instituciones públicas, a través de sus planes energéticos están fomentando una serie de actividades en este sentido. Entre ellas se encuentra el fomento de la utilización de energías renovables: eólica, solar, biomasa, que están reglamentadas como producción en régimen especial, es decir, cuentan con una serie de ventajas y dentro de ese régimen se encuentra también la cogeneración, llevada a cabo por personas físicas o jurídicas, sobre todo, empresas y también entidades públicas, que combinan la producción de energía eléctrica con las producción de calor útil para su posterior aprovechamiento energético, a partir de un combustible principal.

El Plan Energético Nacional 1991-200 incluye justamente el fomento de la autogeneración, y entre sus prioridades se encuentra el aumentar la contribución de los autogeneradores a la generación de energía eléctrica, pasando del 4,5% en 1990 al 10% para el año 2.000, contemplando dos actividades claramente diferenciadas a la hora de cumplir los objetivos de ahorro y mejora ambiental. Mientras la autogeneración supone un ahorro de energía primaria y contribuye a reducir las pérdidas en transporte y generación, las energías renovables disminuyen, obviamente, el consumo de energía convencional y tienen un impacto positivo en la protección ambiental. Aunque, en algunos casos, la autogeneración también está reduciendo este impacto como se ha realizado en la mancomunidad de Servicios de la Comarca de Pamplona.

La cogeneración, por tanto, está fomentada por la administración pública y cuenta con subvenciones que llegan al 15%, según la última reglamentación. Las empresas a través de unos motores de gasoil, gas natural o fuel, producen, por un lado calor gracias a la combustión, que es aprovechado para alguna parte del proceso productivo, por ejemplo, el secado, y por otro, producen energía eléctrica que es consumida o exportada a la red. Gracias a ello las empresas consiguen un ahorro energético importante, incluso se autoabastecen, y, a la vez, un beneficio a través de la exportación y venta de energía a la red, ya que las eléctricas están obligadas a su compra por Ley. Ahora bien, no todas las empresas pueden ser autogeneradoras, solo aquellas que tengan un aprovechamiento de térmico o frigorífico.

 

 

Empresas

 

En este momento existen en Navarra un total de 20 empresas cogeneradoras en diversos sectores y otras están en proyecto. Todas se encuentran muy satisfechas por los resultados, a pesar de que se requiera de una gran inversión para comenzar a cogenerar. Cerámica Tudelana es una de esas empresas. Se inició como empresa de cogeneración en 1992, con una pequeña instalación, ya que en esos primeros momentos era toda una novedad y un riesgo, por lo que sólo instaló una potencia de 0,5 MW en isla, es decir, no exportaba a la red. A la vista de los buenos resultados, y coincidiendo con la ampliación de la empresa, el pasado año aumentaron la potencia hasta 3MW, con cinco motores para los que fue necesaria la construcción de una nave insonorizada acústicamente y una inversión de 200 millones. Con ello se autoabastecen de energía eléctrica y exportan 2MW a la red. Los motores funcionan con gas natural que en su combustión generan calor que es aprovechado en el secadero, donde se consigue un ahorro de unos 20 millones anuales, ya que el gas que se utilizaría para el secadero duplica su función, alimentando los motores que producen energía y calor. Asimismo, la energía producida se utiliza para gran parte del proceso productivo. La cogeneración supone así, además de un ahorro energético, una herramienta que amplia la competitividad de la empresa.

La satisfacción se extiende a los servicios públicos porque reduciendo el impacto ambiental se consigue también generar electricidad. La mancomunidad de Servicios de la Comarca de Pamplona es también una de la cogeneradoras tanto en su planta depuradora de Arazuri, como en el vertedero de Aranguren. En lo que se refiere a las aguas, dentro del proceso de depuración se obtienen unos lodos con los que, después de un tratamiento biólógico en unos digestores, se produce gas metano, que se quema en los motores, generando energía y calor. Este se aprovecha para calentar los mismos digestores donde se produce el proceso biológico, donde se requiere de una temperatura de 37 grados. Próximamente se ampliará el número de motores, actualmente tres, debido a la ampliación de la depuradora. En cuanto a los residuos, separada la materia orgánica, se entierra en el vertedero donde produce gas metano que es recogido a través de una red en el interior de la masa de basura, aunque se pierde bastante gas. De ahí que uno de los proyectos de la mancomunidad sea introducir en la materia orgánica el mismo proceso que se utiliza en los lodos, es decir, en lugar de deporsitarse en el vertedero, se trataría en un proceso de digestión anaerobio o biometanización, obteniéndose gas en mucha mayor cantidad y más controlado, evitando que parte del gas se perdiese.

El interés por la cogeneración se extiende a muchas empresas. En la Rioja Cerámica Tarragona viene cogenerando desde hace siete años y cuenta con tres fábricas donde se produce energía, con la cual se autoabastecen y exportan a la red. Además, tiene la intención de seguir ampliando la actividad de cogeneración.

Las empresas eléctricas participan, a través de filiales, en algunos de estos proyectos. En Aragón ERZ participa en 7 plantas de cogeneración y otras dos se encuentran en fase de montaje. Una de ellas es Ercasa Cogeneración, que inició su explotación en 1997, y que con una potencia de 2,9 MW proporciona energía eléctrica, frigorífica y térmica al Centro Comercial Gran Casa de Zaragoza.

Las aplicaciones de la cogeneración, son por tanto, diversas, y sus ventajas indudables, lo que ha hecho que se extienda esta actividad que traía de cabeza a las eléctricas, ya que éstas tenían que pagar a las empresas unas tarifas equiparables a la las que cobraba, asimismo suponía un mayor trabajo de control tratando con personas ajenas al sector. Así, la cogeneración, aunque no ha llegado al 10% de aporte, se ha visto limitada a través del RD. 2818/1998 que establece la necesidad de un autoconsumo con un promedio anual de, al menos, el 30% de la energía eléctrica producida, si su potencia es inferior a 25MW y, al menos, el 50% si es igual o superior a 25MW. Además, se han reducido las tarifas de compra a las empresas. Con ello se ha querido evitar, según parece, la especulación, ya que se construían plantas muy grandes, intentando dejar como rentabilidad el calor recuperado que se obtiene, para que una planta sea rentable si recupera bien el calor, ya que antes era rentable sólo por el mero hecho de generar energía.

 

 

Guascor

 

La empresa Guascor de Zumaia es la única empresa española de fabricación e investigación de grupos electrógenos y de cogeneracion. Comenzó su actividad en el sector marino hace más de 30 años, pero hace unos 20 dio un giro a su actividad encaminándose hacia su producción actual. Hoy es un grupo que engloba a Guascor S.A. dedicado exclusivamente a la fabricación de los motores; Guascor I+D que realiza la investigación de supuestas nuevas tecnologías, que se creó hace cinco años con una inversión de 2.000 millones y está ubicada en Vitoria; Sigecosa, ubicada en Arcaute, encargada de asociarse con distintas empresas para la explotación de las plantas y, por último Guascor Servicios, en Madrid, dedicada al servicio y mantenimiento de las instalaciones realizadas por la empresa. Guascor fabrica motores de entre 200 a 1.000KW, destinados, sobre todo, a la pequeña empresa, y dentro de esa gama es una de las primeras empresas, si no la primera en ventas en Europa, destinando el 40% de su producción. También posee un gran mercado en Iberoamérica, siendo uno de los mayores exportadores de bienes de equipo. Cuenta con cuatro modelos base de motores: 6 en línea, 8 en línea, 12 en V y 16 en V, dentro de un mercado que cada día va a más, de hecho han duplicado, respecto al año pasado, su facturación, ventas e incluso personas, a pesar de que en el 93 tuvo una pequeña crisis, hoy cuenta con 300 trabajadores a nivel nacional.

 

Escribe: Marta Elía