EL GAS NATURAL   

 

EL GAS NATURAL CADA DÍA MÁS CERCA

gas_26.jpg (12113 bytes)El gas natural está cada día más cerca. Se dice que es una de las energías del futuro, ante el creciente descenso de otras energías fósiles como el petróleo. Además, hoy se tiende a mirar no sólo la producción de energía sino también el respeto al medio ambiente. Sin embargo, el gas natural sigue siendo un combustible fósil, aunque es menos contaminante que los otros. Su combustión no produce cenizas, ni partículas sólidas; origina 2 veces menos óxidos de nitrógeno que el fuelóleo pesado y 2,5 veces menos que el carbón; emite 150 veces menos dióxido de azufre que el gasóleo, de 70 a 1.500 veces menos que el carbón y 2.500 veces menos que el fuelóleo industrial. Las emisiones de dióxido de carbono por combustión del gas natural, tan debatidas hoy en día por los países y que tienen que ser reducidas, tras el convenio de Kioto, son inferiores en un 40-50% a las del carbón y en un 20-30% a las del fuelóleo.

De ahí que el gas natural se perfile como una de las fuentes de energía disponible que puede hacer compatible el crecimiento económico sostenido con la preservación del medio ambiente, aunque la existencia de reservas garantiza el abastecimiento durante más de 60 años. ¿Será suficiente?. Quizás lo sea si seguimos investigando en nuevas fuentes durante esos 60 años.

Actualmente, la participación del consumo de gas natural en la balanza de energía se sitúa en un 11% y presenta grandes perspectivas de crecimiento. Así, el Plan Energético Nacional contempla un aumento de la participación del gas natural hasta alcanzar un aumento del 2,4% en el año 2000 con el fin de conseguir los objetivos de ahorro energético, diversificación y mejora del medio ambiente. Según las previsiones del Grupo Gas natural para esa fecha más de 400 municipios de toda España podrán contar con gas natural. Asimismo, pretende intensificar la gasificación de nuevos municipios en las zonas que ya disponen de suministro, potenciándose el uso del gas natural, especialmente en aplicaciones que racionalicen el uso energético y mejoren el medio ambiente.

En lo que se refiere a Navarra se está llevando a cabo desde hace años el Plan de gasificación, a través de Gas navarra, participada en un 80% por Gas natural y en un 20% por SODENA, la Sociedad Regional para el Desarrollo de Navarra. En este Plan se llevan invertidos 21.200 millones y en estos momentos existen 33 municipios con suministro, a los que se unirán próximamente otros 6 municipios.

En cuanto a la Ribera cuentan o van a contar próximamente con suministro las localidades de: Cascante, Cintruénigo, Corella, Fitero, Ribaforada y Tudela. Existen, sin embargo, nuevos gasoductos que darán suministro en un plazo corto de tiempo a otras localidades como Arguedas, Buñuel, Cadreita, Castejón, Cortes, Milagro, Valtierra o Villafranca.

Si nos adentramos en las previsiones existentes para el año 2010, se habla de que las inversiones en este Plan habrán alcanzado los 33.000 millones. El consumo `previsto será de 5.000 termias anuales y la red de gasoductos y transporte de gas natural superará los 1.500 kilómetros.

En estos momentos el gas natural que consumimos procede en su mayoría del exterior, sobre todo de Argelia en más de un 60% a través del gasoducto Magreb - Europa. También es de vital importancia el gasoducto Lacq- Calahorra, que procedente de Francia, discurre por Navarra, y permite importar gas natural desde Noruega, país desde donde llega el 13% del gas consumido en 1997. La conexión de este gran gasoducto con la red de distribución navarra potenció en su día la capacidad de servicio a la Comunidad Foral. Además, recientemente el grupo Gas natural recibió un premio internacional de medio ambiente por la ejecución de su proyecto de control de erosión y repoblación forestal precisamente en el tramo navarro de este gasoducto que conecta España con Francia a través de Navarra.

El gas llegará pronto a nuestras casas y a las industrias, pero hemos de tener en cuenta que hay otras energías alternativas que hay que utilizar como la éolica o la solar, y saberlas utilizar bien y potenciarlas, porque de ellas tenemos en gran cantidad y por mucho tiempo.

 

Escribe: Marta Elía