EL SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN SE PLANTEA UN CAMBIO    

 

ESTA SEMANA: REPORTAJE

El pasado viernes tuvo lugar en el Hotel Tudela de la ciudad una jornada dedicada a la gestión de la calidad en el sector de la construcción, una jornada que se incluye dentro del Plan de Difusión de la Calidad, propiciado por el Gobierno de Navarra, y organizada por la Fundación Laboral de la Construcción. Inaugurada por el Consejero de Industria Ramón Bultó, tuvo como principales ponentes a distintos directivos de empresas de construcción que explicaron sus experiencias en la gestión de calidad y en la consecución del certificado ISO-9002. El Consejero destacó la importancia de este sector, ya que tienen una responsabilidad para con los ciudadanos al ejecutar no sólo obras civiles como carreteras, sino también por construir algo tan esencial como es la vivienda. Por ello mismo, el objetivo de calidad es fundamental, no sólo por las palabras del consejero sino también por otras cuestiones añadidas como las recientes implicaciones del sector de la construcción en casos tan oscuros como el caso Filesa, a nivel nacional, o el caso Urralburu, a nivel de la Comunidad Foral.

El mundo de la construcción se ha visto desacreditado por estas actuaciones. Asimismo, se ha detectado en algunas ocasiones, negligencia en la calidad de las obras. Podemos poner algunos ejemplos como el reciente de los túneles de Velate, en los cuales la Cámara de Comptos en su informe sobre dicha obra cuestiona tanto la calidad de los proyectos como la supervisión de los mismos, lo que ha conllevado unas desviaciones en el coste del 33% respecto a los presupuestos de adjudicación. Un informe en el que se pone de relieve el retraso de los plazos de ejecución, las numerosas y costosas modificaciones y un hecho quizás más importante, la progresiva privatización de las funciones de dirección técnica y control de calidad de las obras, da lugar a una disminución del grado de control que debe ejercer la administración sobre la ejecución de las obras. Asimismo, podemos añadir que se pueden darse situaciones un tanto curiosas como, por ejemplo, que el control de calidad de una obra sea adjudicado a una empresa filial de la constructora encargada de ejecutar una obra. Otras obras cercanas que han suscitado debate han sido, por ejemplo, el vial de Tudela, con un 34% de desviación presupuestaria, o la urbanización del polígono industrial municipal de Tudela, en el que también se produjeron problemas, debido a la mala calidad del terreno y, por tanto, a unos proyectos y ejecución que no tuvieron en cuenta estas circunstancias.

Bultó señaló que el sector debería hacer hincapié en dos aspectos: la reducción del numero de accidentes laborales, que en la construcción son muy significativos, y en la tecnología. En lo que se refiere a la siniestralidad laboral añadió que es preciso luchar contra la precariedad en el empleo. A las palabras del consejero hay que añadir, en este sentido, una cuestión muy importante y es que este sector se ha movido y se mueve a través de la subcontratación en varias fases, incluso existen primeras, segundas y terceras subcontratas, lo que implica escasa estabilidad en el empleo. De hecho, no es difícil encontrar algunas grandes empresas constructoras que no poseen trabajadores manuales, sino que tienden hacia la tecnificación de sus departamentos, que se reduce a ingenieros y proyectistas. Sobre el segundo aspecto, la tecnificación, habría que añadir un hecho curioso: una pequeña empresa de informática de Tudela, Softnawar creó, hace más de un año, un programa denominado Habitare. Este programa venía a llenar un vacío existente en el software de gestión de obra, permitiendo a las empresas constructoras controlar el costo de acuerdo con el desarrollo de la obra y localizar las desviaciones. Hasta el momento en que surgió habitare, todo lo que había en programas de ese tipo estaba dividido en varios paquetes. Con este programa las empresas no tendrían excusa para salirse del presupuesto, ya que el mismo programa controla todos los pasos y puede localizar las desviaciones y en qué partida concreta se están produciendo. Sofnawar logró sacar al mercado este producto gracias a una empresa constructora de Barcelona, Hábitat, que además de financiar todo el trabajo, les asesoró sobre los pasos en la ejecución de una obra. Pues bien, ninguna empresa navarra se interesó por este programa, sí, en cambio, otras empresas de otras Comunidades, sobre todo, Cataluña y Madrid. Lo cual resulta curioso en una Comunidad donde ha habido problemas dentro de la construcción y que está interesada en solventarlos.

De ahí que sea importante llevar a cabo jornadas de este tipo, pero no sólo informar, sino tender hacia la obligación de practicar la calidad y el control presupuestario de las obras. Tender a la solución de problemas como la subcontratación excesiva, el escaso control presupuestario y sobre todo, el control de la calidad de las obras, no sólo en las obras públicas, también en las viviendas donde cada vez vemos más bloques de casitas que parecen, incluso de chocolate.

 

Escribe: Marta Elía