RECICLADO DE PLÁSTICOS   


REDUCIR, REUTILIZAR Y RECICLAR SON LAS SOLUCIONES A TODOS NUESTROS RESIDUOS

En esta ocasión y con motivo de la presencia de la Exposición Plásticos y Medio Ambiente hemos querido dar a conocer algo más sobre los plásticos, porque próximamente la Mancomunidad de Residuos Sólidos de la Ribera iniciará una campaña de concienciación para que, desde nuestra casa comencemos a separar adecuadamente nuestras basuras y en esa selección tendremos que añadir los envases y embalajes, Y para contribuir a esa concienciación queremos dar a conocer de dónde procede, en qué se utiliza y los residuos que produce el plástico.

Los plásticos son materiales comunes, fácilmente moldeables, que se encuentran en muchas de las actividades que realizamos en nuestra vida cotidiana. Están ahí sin que a veces, nos demos cuenta. Se forman por la unión de elementos sencillos que se llaman manómetros y que enlazados entre sí dan lugar a largas cadenas denominadas polímeros. El material plástico se presenta en forma de granitos, la granza, a los que el calor y presión transforman en los objetos que conocemos.

Los plásticos proceden de sustancias como el petróleo, el gas natural, el carbón o la sal común, es decir, provienen de recursos como el petróleo no renovables, aunque bien es cierto que sólo 4 de cada 100 unidades de petróleo se destinan a la obtención de plásticos. En cambio, casi 86 unidades se usan en calefacción, transportes y energía.

El plástico lo encontramos en todas nuestras actividades. En España se encuentra en un 5% en la agricultura mediante invernaderos, mangueras de riego. En el automóvil en un 7% para piezas de turismos, furgonetas o camiones. En la construcción en un 11% para ventanas y tuberías. En el mobiliario en un 8% para persianas, colchones, muebles de cocina y jardín. En el envase y embalaje con un 36% para botellas, bandejas, vasos de yogur etc. En electricidad y electrónica en un 5% para cables, teléfonos, iluminación etc. y en otras aplicaciones como ropa, deportes, medicina en un 28%. Con ello podrán ustedes imaginar la cantidad de residuos que no utilizamos habitualmente, ya que en España se consume un total de 80 kilos por año y persona y la mayoría de ellos van a la basura.

Los plásticos son un elemento relativamente nuevo y su consumo se ha multiplicado en los últimos años debido a que son prácticos, ligeros, aislantes, seguros, pero también son reciclables, algo que pocas veces tenemos en cuenta. En España en 1960 se consumía 1 kilo por habitante y año. En el 1970 aumentó a 16 kilos; en el 80 llegó a los 31 kilos; en el 90 se sitúo en 58 kilos y ahora estamos en los 80 kilos por habitante y año. Normalmente, solemos tener un objeto de plásticos en casa alrededor del 60% menos de dos años, el 30% entre 2 y 10 años y el 10% más de 10 años.

En 1995 ase consumieron en España más de dos millones setecientas mil toneladas de Plásticos y se generaron casi dos millones de toneladas de residuos plásticos, de los cuales las tres cuartas parte procedían de la basura doméstica. Para que se hagan una idea, nuestra basura cotidiana está compuesta por un 45% de materia orgánica, un 21% de papel, 11% de plásticos, 7% de vidrio, 4% de metal y un 12% de otros elementos. Todo ello, sin la concienciación y la recogida selectiva iría al vertedero, cuando todo puede volver a ser utilizado, la materia orgánica puede servir, tratada adecuadamente para conseguir gas metano o compos, el vidrio y el papel puede volver a convertirse en lo mismo y los plásticos, aunque hasta ahora no lo hemos hecho, también pueden reutilizarse.

Pero todo lo que se puede hacer pasa por un principio básico medio ambiental, las tres erres: reducción, reutilización y recuperación. En lo que se refiere a los plásticos debemos reducir su consumo, utilizando menos materia en envases y envoltorios. A su vez, es importante, la reutilización de esos plásticos dándoles nuevos usos y, por ultimo la recuperación mediante tres sistemas: reciclado mecánico, en el que las piezas de plástico, botellas, bolsas etc se recogen, clasifican, trituran y funden. El resultado son nuevos objetos de plástico reciclado como bancos, maceteros, señales de tráfico. En segundo lugar la recuperación de los constituyentes básicos mediante reciclado químico, ya que el plástico se transforma en componentes más sencillos para su utilización como materia prima. Y por último, la valorización energética, porque los plásticos pueden tener una segunda vida y ser aprovechados como combustible. Un kilo de plásticos produce la misma energía que un kilo de fuel-oil o de gas natural.

La elección de uno u otro método depende del impacto medio ambiental, ya que es esencial tener en cuenta su ciclo de vida, desde la extracción de la materia prima, pasando por su elaboración, transporte y consumo hasta su eliminación. Este concepto es lo que se denomina Ecobalance o Análisis del ciclo de vida

La Ley española de Envases y residuos de envases plantea para nuestro país una serie de objetivos para junio del año 2001 que supondrán que entre un 50 a 65% en peso tendrá que ir hacia la recuperación mediante valorización energética, reciclado y compostaje. Entre un 25 y un 45% al reciclado mecánico o químico y un 10% de reducción. Todo ello teniendo en cuenta que existen 100 empresas recicladoras, la mayor parte de ellas en Cataluña y Levante. Asimismo, la industria también tendrá que habituarse a determinados cambios, por ejemplo la industria del automóvil, cuando entre en vigor la Directiva de Vehículo Fuera de Uso, y es que la industria tendrá que utilizar en sus coches materiales reciclables.

Así que próximamente no sólo tendremos los contenedores azules para papel y verdes para vidrio, sino que se incorporarán unos contenedores de color amarillo para envases y embalajes. Asimismo, la mancomunidad ha iniciado ya la recogida de pilas en unas pequeñas cajas que se encuentran en numerosos establecimientos e incluso en su Ayuntamiento. Recuerde que es por el bien de nuestro planeta. Usted no es el único que produce basura, imagínese si tuviese que dejar la basura en su casa, seguramente ya no cabría nada en ella, es lo que ocurre con nuestra casa más amplia, la tierra.

 

Escribe: Marta Elía