| CORELLA Esta
en fiestas estos días, por eso mismo y como es habitual, nos dejamos llevar
por la música y el ambiente y nos trasladamos a esta ciudad que llaman
Corella, la bella, y si así la llaman por algo será y lo mejor es
descubrirlo. En ella destacan, dentro de un casco urbano excelentemente
cuidado, varios edificios de índole civil y religiosa. Entre estos últimos
están la Iglesia de San Miguel, barroca, que presenta una fachada exterior
en ladrillo con dos torres gemelas. En su interior podemos observar su
retablo mayor barroco, el Crucificado Gótico de estilo flamenco y el órgano
del siglo XVII. También está la iglesia de Nuestra Señora del Rosario,
también con exterior de ladrillo sobre basamento de piedra. En su interior
también podemos encontrar algunos tesoros, retablos y lienzos, una buena
colección de piezas de orfebrería del XVIII y un órgano del XVII. También
están el Convento del Carmen o el de Nuestra Señora de Araceli. En lo que a
los edificios civiles se refiere, destaca sobre manera la Casa de las
Cadenas, construida a principios del XVIII y lugar donde Felipe V se alojaba
en sus visitas a la ciudad. Tampoco hay que perderse la casa de los Virto de
Vera, con una bella escalera interior o el más antiguo palacio de los
Peralta del siglo XVI que en ocasiones sirvió como residencia real. Corella
cuenta además con un Museo de Arte Sacro que delata su importancia. Pero no
podemos olvidar que Corella es también una ciudad emblemática en lo que al
vino se refiere, con siete bodegas, una de las cuales es una de las más
antiguas existentes, la de Camilo Castilla muy conocida por su moscatel
Goya, aunque tiene otros vinos igualmente exquisitos: vale la pena darse un
paseo por esta bella ciudad y más aún en fiestas.
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Foto: Casa de las Cadenas (siglo XVIII) |
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