| CASCANTE Cascante
celebra en estos momentos sus fiestas patronales y, como es habitual,
aprovechamos para hacer una visita a esta singular localidad. Y digo
singular porque Cascante es Cascantum, ciudad romana, en la que se conserva
todavía el trazado de la vía romana, aunque asfaltada. De esa época poco
queda ya, pero podemos disfrutar de otras muchas cosas. Lo más
característico es, por supuesto, la subida la Basílica de Nuestra Señora del
Romero, con una galería porticada de 39 arcos de medio punto sobre pilares.
Al llegar, un poco sofocados, eso sí, encontramos la Basílica, un templo de
finales del siglo XVII de estilo barroco. Conserva en su interior un órgano
portátil del siglo XVII, último ejemplar de este tipo en Navarra. Asimismo,
podemos visitar la iglesia de la Asunción del siglo XVI, aunque tuvo que ser
reconstruida tras un incendio, en 1939, aunque se conservan algunos valiosos
elementos como la torre campanario o una portada del XVI. Otra de las
iglesias es la de la Victoria que formó parte del antiguo convento de los
Mínimos. Además de visitar estos edificios podemos hacer alguna excursión,
por ejemplo, a la Laguna de Lor, a menos de 2 kilómetros, donde podremos
disfrutar de su rica fauna. Para terminar no debemos olvidar los generosos
vinos de la tierra. Las Bodegas de Cascante abren sus puertas al visitante,
y estando en fiestas, no hay mejor momento para disfrutar de este caldo
regalo de los dioses o de la tierra.
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Foto: Basílica de Nuestra Señora del Romero |
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