TURISMO

LA CIUDAD DE CUENCA

Cuenca es una ciudad que atrae al visitante. Pasear por su casco antiguo es introducirse en un ambiente distinto. En Cuenca uno se pregunta por dónde empezar. Quizás en la Plaza Mayor observando su Catedral de Nuestra Señora de Gracia en la cat_cuenca_2.jpg (14985 bytes)que se pueden apreciar detalles de distintas épocas, transición del románico al gótico de finales del siglo XII, otros del XIII con influencias normandas y actuaciones del XV. El Palacio Episcopal, adosado a la Catedral y en cuyo interior se encuentra el Museo Diocesano, digno de ver, el Ayuntamiento que sirve como cierre a la Plaza Mayor. Saliendo de la plaza podemos dirigirnos a ver la Torre Mangana, construida en el siglo XVI o la Iglesia de San Miguel o el Convento de San Pablo, al que se accede desde el puente del mismo nombre, donde tenemos una hermosa perspectiva de la Hoz del Huécar y de las casas colgadas. Porque en este punto también debemos detenernos, ya que es la figura emblemática de Cuenca, dejada para el final porque también es necesario recordar que esta ciudad cuenta con otras maravillas. Y por supuesto, es menester perderse por Cuenca y encontrar sus pequeños rincones para poder disfrutar plenamente de la ciudad. Y no se olviden de probar el vino y la gastronomía típica de Cuenca y de paso llegarse hasta la Ciudad Encantada.

  Foto: Catedral de Cuenca